Forjadas en Revista Tell Magazine, 2017
La relación entre joyería, cultura, patrimonio y arquitectura ha sido el punto de partida del trabajo desarrollado por Patricia Valenzuela y Sebastián Rodríguez. Su propuesta busca alejarse de una joyería puramente ornamental para crear piezas que tengan algo que contar: objetos que permitan reconocer tradiciones, oficios, formas de habitar e historias vinculadas a un territorio.
En 2017, Revista Tell Magazine publicó una entrevista a los creadores de Forjadas, donde conversaron sobre los orígenes de su propuesta, la investigación detrás de sus colecciones y la manera en que la arquitectura patrimonial se transforma en joyería contemporánea.
Por Verónica Ramos B.
Fotografía: Francisco Díaz U.
Forjadas: joyas inspiradas en el patrimonio y la arquitectura
Forjadas fue uno de los primeros resultados de una búsqueda centrada en desarrollar una forma de artesanía contemporánea con contenido, donde cada pieza pudiera establecer un vínculo entre el objeto, su historia y el territorio que la inspira.
El proyecto comenzó con una investigación realizada por Patricia Valenzuela sobre el oficio de la rejería y su presencia en la arquitectura del Barrio Yungay, en Santiago.
Como antropóloga y apasionada por la historia y el patrimonio, Patricia realizó una recopilación fotográfica de las rejas, puertas y elementos ornamentales presentes en las casas del barrio.
A partir de esta investigación desarrolló una serie de diseños inspirados en el fierro forjado y la rejería ornamental del Barrio Yungay.
El trabajo fue valorado por el municipio y la comunidad, lo que motivó a continuar profundizando en esta temática.
Posteriormente, Patricia conoció a Sebastián Rodríguez en un congreso de artesanía y ambos decidieron desarrollar el proyecto en conjunto.
La iniciativa fue presentada a FONDART y, después de un proceso de investigación y creación, se convirtió en una colección de diez piezas de joyería.
La serie incluyó collares, anillos, prendedores, pulseras y aros, elaborados principalmente en cobre y metal e inspirados en las formas de las antiguas forjas presentes en las casas del Barrio Yungay.
Cuando la arquitectura se convierte en joyería
La propuesta de Forjadas parte de una pregunta sencilla, pero profunda:
¿Cómo podemos hablar de un territorio a través de una joya?
La respuesta aparece en la observación de la arquitectura cotidiana.
Una reja, una puerta, una ornamentación metálica o un detalle de una fachada pueden convertirse en el punto de partida para crear una pieza de joyería.
De esta manera, la joya deja de ser únicamente un objeto decorativo y se transforma en un objeto de memoria.
La intención es que quien observe una pieza pueda reconocer una forma, recordar un edificio o relacionarla con un lugar que forma parte de su propia experiencia.
Sebastián Rodríguez y el oficio de la orfebrería
Sebastián Rodríguez, nacido en Bahía Blanca, Argentina, es orfebre autodidacta y cuenta con más de veinte años de experiencia en el oficio.
Su trayectoria se ha desarrollado entre Argentina y Chile, incorporando distintas materias primas, técnicas y referencias culturales.
En 2014 recibió el Sello de Excelencia a la Artesanía, reconocimiento otorgado por el entonces Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, por una línea de joyas elaboradas en cobre, hueso de albacora y cuernos unidos mediante remaches, denominada Estilo Diaguita.
En 2015 obtuvo el primer lugar del Encuentro de Orfebres de Puerto Varas con la pieza Pehuenes y Estrellas.
Estas experiencias forman parte del camino que posteriormente confluiría con la investigación patrimonial de Patricia y con el desarrollo de Forjadas.
De Barrio Yungay a la arquitectura patrimonial de La Serena
El trabajo desarrollado en torno al Barrio Yungay no terminó con la primera colección.
En 2017, Patricia Valenzuela y Sebastián Rodríguez se adjudicaron un segundo proyecto FONDART, que permitió desarrollar una nueva investigación y colección.
El resultado fue “Arquitectura Patrimonial de La Serena: joyas con historia”, presentada posteriormente en el Museo Histórico Gabriel González Videla.
Esta nueva colección estuvo compuesta por veinte piezas inspiradas en tres oficios tradicionales presentes en la arquitectura patrimonial de La Serena:
- Rejería
- Ebanistería
- Yesería
La propuesta amplió el concepto original de Forjadas y permitió incorporar tres materiales y oficios estrechamente relacionados con la arquitectura histórica: metal, madera y yeso.
La intención no era idealizar el pasado, sino observar y reconocer un patrimonio que continúa formando parte del presente.
Joyería de arquitectura: una propuesta contemporánea
Uno de los aspectos centrales de la entrevista fue la reflexión sobre el concepto de joyería de arquitectura.
Aunque existen otros orfebres que trabajan a partir de la arquitectura, no se trata de una categoría masiva dentro de la artesanía.
Para Patricia, esta búsqueda está relacionada con una necesidad personal de hablar desde el lugar que habita y encontrar formas de expresar la identidad de ese territorio a través de la joyería.
La arquitectura se convierte así en un lenguaje.
Y la joya, en una forma de interpretarlo.
No se trata de reproducir literalmente un edificio, sino de identificar sus elementos, observar sus detalles y transformarlos mediante el lenguaje propio de la orfebrería.
Joyas con identidad territorial
Una de las características principales de Forjadas es la relación entre joyería y territorio.
Cada colección parte de un lugar específico y de una investigación sobre los elementos culturales, arquitectónicos y artesanales que lo caracterizan.
El Barrio Yungay y La Serena son dos ejemplos de esta manera de trabajar.
En ambos casos, la arquitectura funciona como un registro de la historia y de las formas de vida de quienes habitaron esos espacios.
Las joyas permiten entonces trasladar esa memoria a otra escala.
Del edificio a la pieza de joyería.
De la ciudad al cuerpo.
Del patrimonio colectivo a un objeto que puede acompañar la vida cotidiana.
Cuando una joya activa la memoria
Uno de los aspectos más interesantes de esta propuesta aparece cuando las personas conocen el origen de las piezas.
Al observar solamente una joya, pueden verla como un objeto bello.
Pero cuando la pieza se presenta junto a fotografías de los edificios que la inspiraron, comienza otro proceso.
Las personas reconocen formas que quizás habían visto muchas veces sin detenerse a observarlas.
Una reja puede recordar una calle.
Una ornamentación puede llevar a un edificio.
Un diseño puede activar el recuerdo de un barrio.
Ese vínculo entre joya, arquitectura y memoria es uno de los aportes centrales de Forjadas.
La joyería se convierte así en una herramienta para volver a mirar el entorno.
Patrimonio que se mueve
Para Forjadas, el patrimonio no es algo estático.
Los edificios cambian, las ciudades se transforman y los oficios también evolucionan.
Por eso, trabajar con patrimonio no significa solamente mirar hacia el pasado.
También significa preguntarse cómo podemos relacionarnos con él desde el presente.
Una colección de joyería puede ser una de esas formas.
Puede abrir conversaciones, generar preguntas y permitir que una persona descubra nuevamente un lugar que creía conocer.
La joya se transforma entonces en un pequeño vehículo para trasladar una historia.
Del patrimonio chileno al mundo
La colección Forjadas también permitió comprobar que una propuesta basada en la arquitectura y los oficios tradicionales puede dialogar con otros territorios.
En 2018, el proyecto fue presentado en San José de Costa Rica, donde tuvo una positiva recepción.
Esta experiencia permitió comprobar que existen conexiones culturales que atraviesan las fronteras.
La arquitectura, los oficios, los materiales y las formas ornamentales pueden ser diferentes, pero también comparten una historia común en distintos países latinoamericanos.
Por eso, una joya inspirada en un barrio chileno puede generar reconocimiento y conversación en otro lugar.
La creatividad como investigación y oficio
Detrás de cada colección existe un proceso que combina investigación, diseño, gestión, creación artesanal y experimentación.
La creatividad no aparece solamente en el momento de fabricar una joya.
Comienza mucho antes: observando, fotografiando, investigando, recorriendo edificios, conversando y buscando aquello que hace particular a un territorio.
Para Patricia y Sebastián, desarrollar este tipo de proyectos requiere tiempo y autogestión.
Pero también permite abrir nuevas posibilidades para la artesanía contemporánea.
Forjadas: nuestro patrimonio en una joya
La historia de Forjadas comenzó mirando las rejas del Barrio Yungay.
A partir de ellas surgió una pregunta sobre cómo transformar un elemento arquitectónico en una pieza de joyería y, al mismo tiempo, cómo utilizar la joyería para hablar de patrimonio e identidad.
Ese primer proyecto abrió un camino que continuó con nuevas investigaciones sobre la arquitectura patrimonial de La Serena y otros territorios.
Hoy, Forjadas, Nuestro Patrimonio en una Joya, representa una búsqueda donde convergen joyería contemporánea, patrimonio arquitectónico, oficios tradicionales, diseño y memoria territorial.
Cada pieza nace de la intención de mirar nuevamente aquello que forma parte de nuestro entorno.
Porque muchas veces caminamos frente a una antigua reja sin detenernos a observarla.
Pero cuando descubrimos su historia, sus formas y el oficio que existe detrás de ella, deja de ser solamente una reja.
Se convierte en patrimonio.
Y quizás, también, en una joya.





